Mostrando entradas con la etiqueta color azul. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta color azul. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de agosto de 2010

EL MURO Y EL MAR

Estoy con mi mamá, no estoy segura de qué lugar se trata, quizá es Europa. Visitamos una iglesia blanca, dentro de la cual y en cuyos alrededores hay monjes, alegres y serenos, cubiertos con sus hábitos. El espacio es grande, como una llanura, y el cielo está completamente despejado. Ahora estoy en un muelle; a través del orificio de un muro blanco (que está ahí, como una ruina, sin colindar con algo más) veo el mar en su esplendor azul. Tomo una cámara y la acerco al orificio del muro, para retratar la imagen. Veo la fotografía que he tomado: no es fija, sino que las olas del mar se agitan en ella, es increíble, se la muestro a mi madre.
Ahora estamos en una posada blanca y cálida. Tenemos cierto temor, pues parece que hay una especie de villano que entra a los cuartos, bajo las puertas, como vapor o neblina.

sábado, 2 de mayo de 2009

EL PÁJARO PRIM

Mi abuela me regala un pájaro Prim (no sé si Prim es la raza o el nombre.) Se trata de un animal pequeñito y gracioso, con plumaje rojo, azul y verde. A pesar de que es un animal, tenemos una relación cercana, pues yo lo cuido mucho y sé que me quiere.
Tía A y yo bañamos al pájaro Prim; apenas cae el agua sobre su cuerpo, éste aumenta su tamaño, se vuelve transparente y redondeado, como cristal y como burbuja. De pronto, otra vez con sus colores, el ave resbala hasta la coladera del fregadero, de modo que sólo quedan fuera las plumas de su cola. Siento horror y lástima a la vez, pero estoy tan desesperada que no puedo hacer nada. Es mi tía quien lo rescata.
Al otro día hay un pez rosa muerto dentro de una pecera. Mi abuela dice que es el pájaro Prim que ha muerto. Yo me siento triste y confundida ¿cómo es posible, si ayer fue rescatado? Además, si bien recuerdo, mi pájaro no era un pez.
Powered By Blogger

Datos personales

Mi foto
Con mi baja estatura pierdo glamour, pero gano simpatía. Me alegro con facilidad: "sí, sí, sí, yo quiero mambo, mambo". Soy una persona agridulce. Me gusta el mar y cualquier agua clara o verdeazul en la que pueda zambullirme. Mi escritor favorito es Italo Calvino, de quien aprendí que, en medio de la mezquindad, un impulso de amor general puede originar un universo.