sábado, 1 de septiembre de 2012

MI VUELO


Estoy en la casa de mis abuelos. Leo que una alumna escribe en facebook: “Cenando con Sunshine”. Entonces subo corriendo las escaleras tan rápido como es posible; realmente deseo ver a Sunshine. Al llegar a la calle, los veo a una distancia quizá de cinco metros. Corro hacia ellos y me elevo. Llevo puesto un vestido marrón y verde, con manga larga. Vuelo en postura vertical, con una rodilla doblada (como en el dibujo que una vez hice) y los brazos extendidos; no muevo ninguna parte del cuerpo y, sin embargo, mi vuelo es veloz; el aire ondea mi vestido. Me siento gloriosa. Paso junto a ellos;  quieren seguirme, pero no pueden. Vuelo velocísma calles abajo, también con el cuerpo bocabajo. Siento felicidad y vértigo, sola en mi vuelo.

sábado, 7 de julio de 2012

ELEFANTE AMIGO

Estoy en casa de mis abuelos, en la parte en la que hay aparatos de gimnasio. Ahí hay un elefante relativamente pequeño. Juega conmigo, sacude las orejas y, cuando me acerco, quiere levantarme, lo cual me asusta aunque no deja de simpatizarme. Siento una especie de cariño por ese animal.

viernes, 6 de julio de 2012

ELOTES DE COLORES

Estoy en casa, sentada en un sillón, comiendo mole de olla. De pronto, me doy cuenta de que los pedazos de elote son de distintos colores: azul, naranja, morado. Y eso me asombra.

miércoles, 22 de junio de 2011

Isla viva

Junto con otros turistas, una prima y yo damos un paseo en algo que parece un submarino, pero que navega encima del agua. El agua es azul, casi blanca. A lo lejos, vemos una especie de isla pequeña, de piedra blanca y brillante; la señalamos, como diciendo: “mira eso”, asombradas. Después, una especie de pata o brazo inmenso, que parece de la misma materia que la isla, surge del agua y toma nuestro vehículo acuático, como si fuese a hundirlo. No siento miedo, es una experiencia fascinante, el encuentro con lo fantástico. Ahora estamos nadando; es grande la distancia para llegar a la orilla y hay cierta corriente que dificulta el nado; a pesar de esto, yo lo hago con fuerza, contenta, sin miedo; tengo la impresión de que guío a mi prima.
Por las imágenes, por mi emoción y a la vez mi tranquilidad durante el sueño, éste me parece muy agradable.

martes, 9 de noviembre de 2010

ESTRELLA Y NIÑO GIGANTES

Estoy en el patio bajo de la casa de mis abuelos. María, mi pequeña prima y yo arrojamos fruta a una estrella que es verde, gigante, acolchonada y con cara. Este ser, mismo que mide unos ocho metros, atrapa la fruta con sus picos y se la lleva a la boca. Después veo un niño gigante, como de caricatura; sin embargo, alguien me dice que no es bueno, sino medio abusivo. Entonces no me acerco a él.

lunes, 8 de noviembre de 2010

SLAVA POLUNIN

Hacia arriba y a los lados casi todo es oscuridad. Sólo hay un par de reflectores Camino sobre una superficie metálica que no está al nivel del suelo, sino bastante más arriba. Parece un andamio; sin embargo, es fijo. De pronto, veo a un payaso agachado, como si estuviese arreglando algo en el piso. Alguien pasa, estrecha su mano y le dice algo así como: "qué gusto, Slava (él sonríe)." La otra persona se ha ido y yo me acerco a Slava; llena de alegría, expreso: "me han dicho que usted es el mejor payaso del mundo" y estrecho su mano. Él extiende unas sábanas grandes, en las que me invita a saltar. Cada vez que las eleva me elevo con ellas, como si estuviera en un tumbling. Río y siento vértigo.
Al despertar y saber que conocer a Slava Polunin fue un sueño, me pongo un poco triste. Y cuando vuelvo a dormir, cuento en otro sueño que soñé a Slava Polunin.

lunes, 2 de agosto de 2010

EL MURO Y EL MAR

Estoy con mi mamá, no estoy segura de qué lugar se trata, quizá es Europa. Visitamos una iglesia blanca, dentro de la cual y en cuyos alrededores hay monjes, alegres y serenos, cubiertos con sus hábitos. El espacio es grande, como una llanura, y el cielo está completamente despejado. Ahora estoy en un muelle; a través del orificio de un muro blanco (que está ahí, como una ruina, sin colindar con algo más) veo el mar en su esplendor azul. Tomo una cámara y la acerco al orificio del muro, para retratar la imagen. Veo la fotografía que he tomado: no es fija, sino que las olas del mar se agitan en ella, es increíble, se la muestro a mi madre.
Ahora estamos en una posada blanca y cálida. Tenemos cierto temor, pues parece que hay una especie de villano que entra a los cuartos, bajo las puertas, como vapor o neblina.

domingo, 27 de junio de 2010

MÍMESIS EN LUKÁCS. ENCUENTRO

Me encuentro en un lugar donde hay compañeros de la maestría que pretendo estudiar. Estoy sentada frente a un hombre grande y robusto, su cabello es largo, tiene la barba y el bigote a medio crecer; seguramente su edad es superior a los 30. Le pregunto qué trabajará en su proyecto, y me contesta que la mímesis según Lukács. Entonces, me emociono, me emociono tanto que me pongo de pie y le digo que eso me parece increíble, porque yo trabajé el mismo tema. Creo que podría enamorarme de él.

sábado, 1 de mayo de 2010

PUENTE EN EL CAÑÓN Y CACHORROS PINTOS

PUENTE EN EL CAÑÓN
Mi familia materna y yo estamos de vacaciones en un cañón. El paisaje es muy bello: dos grupos de cerros muy verdes, altísimos, separados por un río. En la parte más baja, es decir, en la orilla del río, se encuentran nuestras pertenencias. En el otro lado, en la parte más alta, se encuentra mi familia reunida, comiendo. Para llegar a ellos, debo cruzar el cañón por un puente colgante. La altura es de cientos de metros. Siento pánico. Decido pasar sentada, casi arrastrándome y sin voltear hacia abajo. Ya quiero estar ahí, donde mis abuelos, mi madre y mis tíos comen y ríen, en la cresta de un cerro, a contra luz del Sol.

CACHORROS
Han nacido cachorros en la casa de mi abuelo. Son como seis, todos pequeños, blancos, algunos con una mancha gris y otros con una mancha negra en un ojo. Todos me gustan y no sé cuál escoger. Aunque prefiero uno de los más pequeños, por curiosidad levanto una hembra más grande que los otros. Entonces se convierte en una niña morena clara, llenita; le pregunto: "Fuiste la primera de la camada ¿verdad?" Y ella contesta: "yo siempre soy la primera."

jueves, 29 de abril de 2010

DUENDE EN EL CUELLO

Tengo un malestar en el cuello. Estoy frente al espejo y me acompaña mi abuela. En el espejo puedo ver cómo mi abuela intenta separar de mí una sombra pequeña y negra: es la sombra de un duende que se aferra mi cuello. Al final, creo que mi abuela logra quitarla.

lunes, 22 de febrero de 2010

LEONES

Estoy en un patio, con mucha gente, entre la cual deambula un león. Tengo miedo, sin embargo, el animal parece inofensivo, y la gente no le teme, ni siquiera voltea a verlo. Ahora estoy encerrada en un baño muy pequeño; es el baño de mi primera casa. Sé que afuera hay una leona, sé que está esperándome. Por seguridad, prefiero estar dentro, pero siento claustrofobia, de manera que decido salir. Cuando salgo, la leona me ataca, no tan ferozmente, sino como lo haría un perro; sin embargo alguien, no sé quién, me ayuda a librarme del felino.

sábado, 13 de febrero de 2010

PEZ DRAGÓN

Estoy en un acuario, me acompaña alguien, pero no estoy segura de quien. En una pecera tienen ranas. En las otras, supongo que peces, realmente no lo recuerdo. Lo que recuerdo con claridad, es que cuando salía del lugar, llamó mi atención un ejemplar increíble: era completamente blanco; en un primer momento me pareció una versión acuática y miniatura de Falkor, el dragón de La historia sin fin. Después vi el letrero: "Pez dragón guinda." Me acerqué más a la pecera y noté que aquel ser tenía una parte café; entonces me confundí. De cualquier modo, me sentí encantada por el pez dragón que ondeaba dentro del agua. Quise llevarlo conmigo, sin embargo, estuve segura de que no podía pagarlo, y salí de la tienda.

domingo, 24 de enero de 2010

CASA EN EL LAGO VERDE

Estoy dentro de una casa que se encuentra sobre un enorme lago, es la única edificación que hay en ese sitio y su dueño es un señor buena onda, quien, al parecer, tiene mucho dinero. Estoy ahí con dos compañeras. Hemos ido a hacer una especie de investigación, voluntariado o prácticas profesionales (no estoy segura). En un segundo momento me encuentro en un muelle, con mi padre, luego con mi abuelo, a quienes doy las indicaciones para llegar a la casa mencionada. Es un paisaje bonito: un lago verde olivo, rodeado por montañas del mismo color. Siento la brisa.
Finalmente, mis compañeras y yo salimos de ahí, en una lancha. Veo que hay algunas chicas que flotan plácidamente; entonces entro al agua, con todo y zapatos, mismos que me quito luego. Esto es extraño: el agua me llega a las rodillas, a pesar de lo cual intento nadar entre bancos de peces pequeños y rosados. Les digo a mis compañeras: "no es posible nadar aquí, el agua es muy baja." De pronto, ellas también se lanzan al agua y van delante de mí, nadando mariposa a toda prisa. No puedo creer que naden más rápido que yo, y mucho menos que puedan hacerlo en esa agua bajita.

domingo, 27 de diciembre de 2009

X Y YO SOBRE RUEDAS.

Estoy en una reunión con gente de mi chamba. X se ofrece a darme un raid. Salimos en su coche, un golf rojo y noventero. Yo voy sentada en la parte trasera, desde donde lo veo manejar del lado izquierdo del coche y luego pasarse al lado derecho, pues su coche tiene dos volantes pequeñitos, con los cuales él payasea; me río muchísimo, le digo: “seguramente traes globos bajo los asientos,” pero él jura que no. Ahora vamos en una moto, recorremos un campo verde, lleno de colinas. Yo manejo con dificultad. Ahora él camina y yo le digo: “mejor maneja tú.“ Me responde que no, que lo intente yo; entonces le hago una señal para que se suba. Vamos colina arriba, lentamente, en una pendiente muy empinada. Yo manejo y él se abraza con fuerza a mí, no por miedo, sino para coquetear. Me siento contenta.

domingo, 13 de diciembre de 2009

UNA MÁQUINA INSERVIBLE Y EL MAR. SIEMPRE EL MAR.

Voy con mi madre en el coche, soy su copiloto. Sé que estamos fuera de la ciudad. De pronto, mi madre detiene el coche cerca de una máquina y me dice: “baja a sellar el boleto del estacionamiento.” Abro la puerta del coche, si diera un paso más podría caer varios metros abajo, donde está un mar hermosísimo, con su agua clara, verdeazul y docenas de piedras redondeadas en la orilla. Le digo a mi mamá “el mar está hermoso, quiero meterme ahora mismo.” De pronto veo un pez grande, negro, que nada en la parte un poco más profunda. Aunque este animal parece una especie inofensiva de tiburón, concluyo que sería bueno meterme sólo en la parte baja.
Puesto que sólo estamos de paso, no entro al mar; en vez de eso voy hacia la máquina que mi madre me había señalado. Este artefacto no sella boletos; es una especie de congelador de café. No sé por qué le puse diez pesos y tampoco sé por qué sigo sentada frente a esa máquina, si está descompuesta y sólo hay medios vasos de café congelado dentro de ella. Tres tipos trajeados pasan, llevan un pastel, me dicen en un tono burlón “feliz cumpleaños,” entonces yo saco la escarcha del congelador del café y se las lanzo, una y otra vez; ellos ríen y luego se van.

jueves, 10 de diciembre de 2009

POR FIN SOÑÉ UN DELFIN

Me tomo la foto para mi certificado de titulación. Ahora estoy en la playa. Hay un delfín, parece muerto o varado en la arena. Una turista, frívola, molesta, lanza un bolso que golpea al animal. Entonces yo pregunto a un lugareño si el delfín está muerto y me contesta que no, que le gusta tomar el sol en la arena. Yo me acerco a él, lo mimo como a un perro y él se pone muy alegre.

sábado, 7 de noviembre de 2009

UNA IDEA FELIZ.

Vivo cerca de un lago, cuya agua es verde olivo. Ese lago está rodeado por una pista y por árboles. Ahora estoy con alguien a quien digo: "bajo el agua se encuentran los cocodrilos, casi siempre pueden verse." El día es soleado, hay viento y yo siento una felicidad enorme. Quiero dar una vuelta en mi moto, alrededor del lago. Entonces me dirijo a casa, donde supuestamente está mi motocicleta, pero al llegar recuerdo que la he vendido; entristezco, tenía tantas ganas de pasear en ella.

lunes, 2 de noviembre de 2009

ASUSTAR UNA FANTASMA

Estoy en una habitación amplia y desolada. Veo una especie de sombra femenina volteada hacia la pared. Ella gira hacia mí y extiende sus brazos con mucho sufrimiento. No puedo ver su rostro, pues como les digo, este ser es como una sombra, en la que puedo distinguir una figura esbelta y un cabello lacio hasta los hombros. Es un fantasma y tengo miedo, por eso decido manifestar mis poderes: cierro los ojos, cuento hasta cuatro, voy a transformarme. Con una gran velocidad doy saltos mortales en dirección a la pared; no puedo verme a mí misma, pero sé que estoy en trance, hago ruidos horribles y supongo que mi apariencia es desagradable. Todo esto es necesario para ahuyentar a esa sombra fantasma.
Al final del sueño veo a una mujer cana y elegante, vestida de negro, que camina con su hija hacia la iglesia de un pueblo; por la ropa que llevan, pienso que se encuentran en los inicios del siglo XX; estoy segura que son parte del pasado de aquella sombra. Escucho una voz que entona la misma melodía de otro sueño mío sobre fantasmas. Despierto con miedo.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

SATYAGRAHA GANDHIANO Y AUTOINMOLACIÓN EN EL TÍBET

Papá y yo estamos en el restaurante donde generalmente comemos. Yo escribo en un papel el término gandhiano satyagraha y digo a mi papá: "esta palabra significa la fuerza de la verdad, o la fuerza de la razón." Después escribo aimsa y explico: "significa no - violencia." De pronto es como si estuviéramos en el cine. Aparece un hombre tibetano que se autoinmola. Detrás de él hay un templo que parece ruso y una especie de verdugo, cuya cara está cubierta por una capucha beige. Siguiente imagen: este hombre del Tíbet camina sin quemadura alguna hacia el frente (hacia el público, por así decirlo.) De nuevo estoy con mi padre, a quien explico: "los monjes tibetanos logran disociar su mente de su cuerpo;" corrijo: "o quizá no es una disociación, sino una concentración en un objeto que no es el cuerpo."

jueves, 30 de julio de 2009

FANTASMAS: ENCAPUCHADO BLANCO Y NIÑA DE PORCELANA.

Sueño que estoy en una habitación que es una mezcla entre la actual, y la del departamento de mi infancia. Me encuentro bajo las cobijas y deseo quitarlas de súbito, para soprender a quien está en la recámara. Lo que hallo es una ancha silueta blanca, parece de un fraile gordo y encapuchado. A su lado, en mi juguetero, puedo ver al pequeño figurín de Sherlock Holmes caminar y volver a sentarse. Me asusto. Voy hacia el cuarto de mis padres y con dificultad para articular las palabras, logro decir: "acabo de alucinar."
Dormida pienso: ha sido un sueño, porque la distribución de mi recámara actual es distinta. Y entonces, vuelvo a soñar, ahora con mi recámara actual.
El panorama en sueño es exactamente igual que el panorama en realidad; es decir, estoy acostada bocarriba y duermo. Veo una hilera de tortillas suspendidas en el aire. Luego aparece una niña blanca, como de porcelana, pero en tamaño natural, parada en el extremo contrario de mi cama. Tiene el cabello recogido, flequillo y falda, me recuerda La pequeña bailarina de Degas, pues incluso tiene las manos detrás, como ella. Debido a la oscuridad, no distingo sus rasgos, pero sé que me observa. Su tamaño cambia. Ahora es más grande, como si hubiera cambiado su edad. Me asusto mucho, sin embargo, entre sueños me digo "Esa niña que cambia de tamaño soy yo misma." A pesar de que me tranquilizo un poco, despierto asustada.
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Datos personales

Mi foto
Con mi baja estatura pierdo glamour, pero gano simpatía. Me alegro con facilidad: "sí, sí, sí, yo quiero mambo, mambo". Soy una persona agridulce. Me gusta el mar y cualquier agua clara o verdeazul en la que pueda zambullirme. Mi escritor favorito es Italo Calvino, de quien aprendí que, en medio de la mezquindad, un impulso de amor general puede originar un universo.